Más allá de la gran playa urbana, el litoral de Sant Antoni de Calonge esconde un mosaico de calas pequeñas, torres de vigilancia centenarias y un sendero costero que invita a recorrerlo a pie. Esta guía repasa con más detalle cada rincón del tramo de costa de Calonge y Sant Antoni.

Platja de Sant Antoni: la gran playa urbana

Con distintivo de Bandera Azul, la Platja de Sant Antoni es el corazón marítimo del municipio: un arenal amplio y accesible a pie, en coche, en autobús e incluso por mar, con aparcamiento y alquiler de tumbonas. Su paseo marítimo concentra buena parte de la vida veraniega de Sant Antoni de Calonge y sirve de punto de partida natural para explorar las calas vecinas.

Cala Cristus, Cala de les Roques Planes y Cala dels Esculls

Flanqueando la playa principal aparecen rincones mucho más recogidos: la Cala Cristus (o Can Cristus), la Cala de les Roques Planes y la Cala dels Esculls, calas pequeñas de aguas tranquilas y transparentes, ideales para quienes buscan un baño alejado del bullicio del arenal principal. Su tamaño reducido y su entorno rocoso las convierten en algunos de los rincones más fotogénicos del litoral calongí.

Cala Ses Torretes o Cala Gogo

En el límite entre Sant Antoni de Calonge y Platja d’Aro se encuentra la Cala Ses Torretes, popularmente conocida como Cala Gogo. Se trata de una playa de unos cien metros de arena fina y dorada, accesible a pie sin necesidad de cruzar ninguna carretera, lo que la ha convertido en un enclave muy apreciado por los campings y urbanizaciones de la zona. Su nombre popular procede de los campings vecinos que llevan décadas dando servicio a esta cala.

Torre Valentina: la torre que vigilaba el mar

Al sur de la playa de Sant Antoni se levanta la Torre Valentina, una antigua torre de defensa costera de planta cilíndrica y almenada, catalogada como Bien Cultural de Interés Nacional. Construida en el siglo XVI para vigilar los ataques de los piratas berberiscos, no tenía puerta ni escalera interior: para acceder a ella había que usar una escala exterior. Junto con la desaparecida Torre Pareres, cubría un amplio horizonte marítimo, mientras que tierra adentro se completaba con otras torres del sistema defensivo calongí, como las de Castellbarri, el Bedós, Lloreta, la Creu del Castellar, el Mal Ús y Roura, que en conjunto alertaban a todo el valle de Calonge ante cualquier peligro.

Curiosamente, a principios de los años sesenta el entorno de la torre fue proyectado como una urbanización de veraneo que iba a llevar la firma del célebre arquitecto José Antonio Coderch; aunque aquel proyecto concreto nunca llegó a construirse, se publicó en varias ocasiones por su extraordinaria calidad, y hoy la torre sigue siendo la seña de identidad de la playa que lleva su nombre.

El Camí de Ronda: unir todas las calas a pie

El histórico Camí de Ronda enlaza buena parte de estas calas y playas a través de un sendero costero con vistas al mar, muy popular entre caminantes y fotógrafos, especialmente al atardecer. Recorrerlo completo permite descubrir en una sola caminata la playa urbana, las calas más recogidas y el perfil de la Torre Valentina recortado sobre el Mediterráneo.

Para completar la visita, puedes consultar también nuestra página de cómo llegar e información práctica y la guía general de naturaleza y playas de Calonge y Sant Antoni.