Entre mediados del siglo XIX y mediados del XX, miles de personas del Baix Empordà emigraron a América buscando fortuna, y muchas de ellas regresaron años después convertidas en prósperos empresarios: son los llamados «indianos». Calonge y Sant Antoni forma parte de la Xarxa de Municipis Indians, la red de municipios catalanes que conservan huellas arquitectónicas y culturales de aquella emigración. El nombre más destacado de esta historia local es, sin duda, el de Artur Mundet, empresario nacido en Sant Antoni de Calonge que llegó a convertirse en uno de los grandes industriales del corcho y los refrescos en México.
De una familia taponera de Sant Antoni de Calonge al negocio americano
Artur Mundet Carbó nació en Sant Antoni de Calonge en 1879, en el seno de una familia con varias generaciones dedicadas a la manufactura del corcho, originaria de Llagostera. Su padre, Llorenç Mundet, se instaló en Sant Antoni de Calonge al casarse con Teresa Carbó, hija de un pequeño empresario taponero, y allí levantó su propio taller. Artur compartió desde niño los estudios primarios en las escuelas públicas del pueblo con el aprendizaje del oficio familiar, igual que su hermano mayor, Josep.
De viajante por el continente a pionero del corcho en México
En 1895 la familia abrió una primera oficina en Brooklyn, Nueva York, y el joven Artur, con solo dieciséis años, recorrió buena parte del continente americano como viajante, dando a conocer los tapones de corcho de la empresa familiar. Aquellos viajes lo llevaron varias veces a México, país donde en 1902 impulsó la apertura de lo que se considera la primera fábrica de tapones de corcho del país. Pocos años después, en 1907, fundó su propia empresa embotelladora, que popularizó en México el tapón corona conocido allí como «corcholata», y que acabó convirtiendo a Mundet en uno de los industriales más prósperos del país, incluso en los difíciles años de la Revolución mexicana.
El Sidral Mundet, una bebida que se volvió icónica
En 1902 Mundet comenzó a elaborar su propia línea de refrescos carbonatados a base de zumo de manzana pasteurizado: el Sidral Mundet. La bebida se hizo enormemente popular y terminó convirtiéndose en un símbolo de la cultura mexicana, hasta el punto de celebrarse su centenario en 2002. Aquel éxito consolidó definitivamente la fortuna de la familia Mundet en América.
La filantropía que volvió la mirada a Sant Antoni de Calonge
La muerte de su único hijo varón en 1934, con solo veinte años, marcó un antes y un después en la vida del matrimonio Mundet, que a partir de entonces intensificó su labor filantrópica en México, con obras como la Casa Hogar para Ancianos Arturo Mundet o el gran parque público Club Mundet. Ese mismo año, 1934, Artur Mundet fundó también en su pueblo natal la Hermandad Arturo Mundet, una entidad de ayuda mutua a la que sostuvo económicamente durante décadas, con una aportación especialmente valiosa durante los duros años de la Guerra Civil y la posguerra. En 1948 donó un local social que años más tarde se transformaría en el Teatro Mundet, y en 1952 cedió los terrenos donde se construirían las viviendas sociales que se inaugurarían en 1966, un año después de su muerte.
Las Llars Mundet de Barcelona
El gesto filantrópico de mayor alcance de Artur Mundet llegó en 1954, cuando el matrimonio donó a la Diputación de Barcelona un millón de dólares, unos 40 millones de pesetas de la época, para construir un nuevo recinto asistencial en la Vall d’Hebron. El proyecto, obra del arquitecto Manuel Baldrich, se inauguró en 1957 como las Llars Anna Gironella de Mundet, dedicadas a la atención de huérfanos, ancianos y personas necesitadas. Desde 1996 aquel mismo recinto acoge el Campus Mundet de la Universitat de Barcelona, heredero directo del nombre de este empresario nacido en las calles de Sant Antoni de Calonge.
Un legado que se puede visitar hoy
Hoy en día, Sant Antoni de Calonge conserva la memoria de Artur Mundet en forma de monumento dedicado a su figura y en la casa donde nació, incluida en las rutas de patrimonio indiano de la localidad. Esta historia de emigración y retorno se entiende mejor junto a la de la propia industria del corcho en Calonge, de la que la familia Mundet formó parte antes de cruzar el Atlántico, y con el resto de la historia de Calonge y Sant Antoni. Para descubrir los distintos núcleos del municipio donde se desarrolla esta historia, puedes consultar también nuestra página sobre los núcleos de población de Calonge y Sant Antoni.